Sí, es parte de su naturaleza.
Al ser una piedra natural extraída de canteras, cada bloque es único, lo que genera variaciones de tonos y dibujos entre cajones y lotes.
Además, el travertino tiene una estructura poroso-cavernaria en todo su espesor.
Es posible que, con el uso cotidiano (presión de sillas, tacos, etc.), colapsen micro-cavernas internas que no fueron alcanzadas por el empastinado inicial.
Esto no es un defecto; se soluciona realizando repulidos y retaponados de mantenimiento cuando quieras actualizar su estética.